0495 Un lugar fiestero: Las Casillas del Arroyo de los Frailes

Cuenca del Arroyo de Los Frailes (Las Casillas), al fondo arriba zona de las Torres, centro Casillas de Jotrón, a su izquierda Casillas de los Frailes

Fotografía publicada en la Ilustración Hispano-Americana, 28.6.1891

El lugar nombrado como “Las Casillas del Arroyo de los Frailes” está ubicado en el corazón del Parque de los Montes de Málaga, en el Partido de Jotrón. La maravilla de este paraje apartado es que de allí han salido grandes y extraordinarias sagas de fiesteros (los Rubio, los Romero, los Piteli o  Spiteli, …)

Cuando lo visité, en una excursión fiestera en el 2013, quedé profundamente impresionada, pues a pesar de su cercanía a Málaga capital me pareció el lugar más remoto al que había accedido en busca de la fiesta de verdiales. Mucho más remoto y abandonado que el Cortijo de Jotrón, aunque, actualmente, las Casillas sigan habitadas por los antiguos moradores o sus descendientes que han rehabilitado o ampliado las casitas (algunas están desgraciadamente en ruinas, como la Casa de los Romeros que Toñi Romero, Romerita, me mostró en esa corta visita de hace unos años).

Y digo remoto y apartado (aunque no lo está) porque a ese pequeño amontonamiento de casitas pequeñas (no más de cuatro, creo) se accede difícilmente, por un carril -camino sin asfaltar- por donde sólo cabe un coche; carril que termina allí mismo y que no sigue hacia ningún otro lugar. No hay espacio, en las Casillas, ni para dar la vuelta al coche. Seguramente, la mejor manera de llegar a las Casillas del Arroyo de los Frailes sea caminando y campo a través, como supongo harían los primitivos habitantes.

Las cuatro o cinco casitas están alineadas con sus espaldas pegadas al talud de un estrechísimo valle o garganta, y con una pequeña explanada en la parte frontal, en dónde me imagino que las familias se reunirían en sus sillas o banquitos a charlar o echar un rato de fiesta, con la sola luz de las estrellas, como si fuera la plaza del pueblo. Está tan metido y tan hundido en esa estrecha garganta, que … casi no se ve o no se percibe que exista otro mundo más allá de la ladera de la montaña que tiene enfrente y que oculta el horizonte.

Así que no me cabe otra explicación que el aislamiento para el derroche de arte y buen hacer de los fiesteros que han salido de aquel lugar: se han criado y han crecido con la adversidad -y según contaba Rafael Romero, con el hambre- por compañeras y han hecho de la necesidad virtud para sacar de sí toda la alegría que atesora el sufrido carácter malagueño.

No canto porque me oigan
Ni porque luzca mi voz
Canto porque no se junte
La pena con el dolor.


Una fiesta en las Casillas del Arroyo de los Frailes (1979 o 1980).

A pesar de las dificultades de acceso, el aislamiento y la falta de espacio, Las Casillas del Arroyo de los Frailes tiene su propia magia y la fiesta de verdiales debía sonar de manera muy especial por su ubicación y por tanto fiestero de categoría dispuesto a hacer sonar sus guitarras, sus platillos y sus voces en medio de esa soledad rodeada de apretados montes y vegetación. Así lo debió entender Joaquín Palomo -violín excelso y único de los verdiales- para acudir a una fiesta a las Casillas a finales de los años 70s.

La que parece ser la última fiesta de Joaquín Palomo, en las Casillas del Arroyo de los Frailes, con el cante de RomerilloAntonio PiteliJuan Medina padre y otros. Enlace para escuchar los audios.

También los jóvenes fiesteros de la panda Santo Pitar y amigos, tomaron la costumbre de juntarse en Las Casillas, al menos una vez al año, en ese “santuario” donde la fiesta tiene que tener un “ángel” especial. Espero poder ser invitada alguna vez a una de esas veladas de magia y fiesta, en lo más profundo de los Montes de Málaga.


Fiesteros criados en las Casillas.

Quizás el personaje más famoso de la Fiesta de Verdiales, salido de Las Casillas, fuera Antonio Cruzado “El Rubio de las Casillas”, fiestero enduendado y genial que hacía de todo: cantar, tocar (pandero) y bailar con un estilo propio inconfundible y soberbio. AQUI podéis ver algunos vídeos del Rubio de las Casillas.

Y AQUI podéis escuchar al casillero más destacado en una grabación de 1964, en un mano a mano con otro grande, Enrique España.

Los Cruzado componen una saga fiestera muy apegada a las Casillas, de tal forma que los sobrinos de El Rubio de las Casillas, junto con otros miembros de la Panda de Santo Pitar, cuando se juntan de forma informal se hacen llamar panda de Las Casillas.


Antonio Piteli, con Toñi y Javi, en el Festival de Los Romanes (2011)

Dos grandes, salidos también de las Casillas, son Antonio “Piteli” y Juan Romero, amigos desde la infancia y componentes ambos de la Panda de Santo Pitar, a quienes invitaron los jovencillos de la panda a grabar sus voces portentosas en la primera casete.

Llorando me la encontré (1984), con la panda Santo Pitar.

Antonio “Piteli” (1, 3 y 5) y Juan Romero (2 y 4)

Enlace a los vídeos de Antonio Ruiz Ternero “Piteli


La familia Romero, con El Viruta al frente. Y sus hijos: José Romero “Romerillo”, Juan Romero y Rafael Romero; y las nietas Belén Romero y Toñi Romero, junto a su primo Domingo Romero. Todos ellos magníficos fiesteros que continúan la saga familiar criada en las Casillas del Arroyo de los Frailes.

Bio de José Romero Anaya “Romerillo“. Enlace a la entrada en el Diccionario.
De la primitiva panda de Jotrón y Lomillas y actual alcalde de la joven panda del mismo nombre, dónde militan su hijo Domingo (pandero) y sus sobrinas Belén y Toñi.


Juan Romero Anaya. Enlace a sus vídeos.
Ha militado, desde siempre, en la panda Santo Pitar para la que lo reclutó la recién creada panda de jóvenes fiesteros y ha desarrollado una importante y larga labor docente en la Asociación Nuestra Señora de los Dolores. Continúa en activo, y se le puede ver y escuchar con frecuencia cada vez que su panda tiene un compromiso importante.

Para mí, es uno de los mejores cantaores de Montes o al menos, es de los que me pellizcan de verdad.

Aquí lo tenemos en la Venta Españita, hace unos días (8.7.2017) con sus platillos y su cante (2º cantaor) y la panda Santo Pitar, en el Festival Venta Larga-Roalabota 2017. No se le ve bien, pero se le escucha de maravilla.


Rafael Romero Anaya. Fiestero vocacional, simpático y muy querido por todos. Divertido y amigo de todos. Fue alcalde de la panda Santo Pitar hasta su prematuro fallecimiento, que dejó consternada a toda la familia fiestera.

Con la panda Santo Pitar. Rafael (con camiseta azul), como platillero en la Venta Sánchez, en la previa al IV Encuentro de Verdiales Venta Larga – Roalabota (6.7.2013)


Continuará.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Casillas del Arroyo de los Frailes. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s